Harina Int. de Trigo Sarraceno
Fagopyrum esculentum
También conocido como: harina de trigo sarraceno, buckwheat flour, harina de alforfón, trigo negro
Harina integral de trigo sarraceno, pseudocereal sin gluten con sabor profundo y terroso. Excepcional perfil nutricional con rutina, magnesio y proteína completa. Base de blinis, galettes bretonas y pasta soba.
- Rutina: protege los vasos sanguíneos
- Proteína completa con lisina
- Sin gluten, apto para celíacos
- Precio actualizado hace 1 meses
- Origen Argentina
¿Sabías que…?
La pasta soba japonesa está tan culturalmente arraigada que existe el Toshikoshi Soba, la tradición de comer fideos de sarraceno en Nochevieja para atraer buena fortuna, longevidad (por los fideos largos) y cortar con los problemas del año (porque la soba se corta fácilmente).
Lo mejor
Perfil nutricional excepcional
Rutina, proteína completa, magnesio y prebióticos: pocas harinas concentran tanto en un solo ingrediente.
Sin gluten certificado
Una de las harinas sin gluten con mejor sabor y más carácter. Cubre necesidades de celíacos que buscan variedad.
Sabor único e inconfundible
El perfil de sabor del sarraceno es incomparable. Quienes lo descubren raramente vuelven atrás.
A tener en cuenta
Sabor intenso no universal
El sabor terroso y amargo puede resultar fuerte para quienes no están acostumbrados. Requiere tiempo de adaptación.
Color oscuro en preparaciones
Tiñe las masas de gris-marrón oscuro, lo que puede no ser deseado en ciertas recetas donde se busca un color claro.
No forma gluten
Como toda harina sin gluten, necesita huevos o aglutinantes extra para lograr cohesión en panificados.
Cómo combinar el harina int. de trigo sarraceno
Combina naturalmente con quesos fuertes (gruyere, emmental, azul), champiñones, espinaca, salmón, jamón y huevos. En versión dulce va bien con miel oscura, nueces, manzana y pera. El sabor terroso del sarraceno contrasta bellamente con ingredientes frescos y acidulados como la crema ácida y el limón.
- almuerzo
Galette bretona de queso, espinaca y huevo: clásica combinación francesa para almuerzo liviano.
Con queso y espinaca (pedilo por WhatsApp)
Historia y origen
El trigo sarraceno fue introducido en Europa desde Asia central en la Edad Media, y se convirtió en alimento básico en las regiones montañosas de Bretaña, Normandía, Rusia y los Alpes, donde el trigo no crecía bien. Las galettes bretonas y el blini ruso son emblemas gastronómicos nacionales. En Japón, la pasta soba (del sarraceno japonés) tiene siglos de historia y cultura propia. La palabra 'sarraceno' hace referencia a los pueblos del oriente islámico, de donde se creía que provenía el grano.
Origen: Argentina
Contraindicaciones
Advertencias
El trigo sarraceno (Fagopyrum esculentum) no es un cereal verdadero sino un pseudocereal relacionado con la ruibarba y la acedera. A pesar de su nombre, no tiene relación con el trigo y no contiene gluten, siendo una opción segura para celíacos. Su harina integral conserva la cáscara oscura del grano, dándole su color grisáceo-violáceo característico y su sabor profundo y terroso con notas que recuerdan a la nuez y la tierra húmeda. Es una harina con personalidad propia — no es para todos, pero quienes la aprecian son fieles consumidores. Nutricionalmente sobresale por su contenido de rutina (flavonoide que fortalece los capilares sanguíneos), proteína completa con aminoácidos esenciales incluyendo lisina (generalmente limitante en cereales), magnesio, manganeso y fibra. También es rica en almidón resistente, que actúa como prebiótico. Su uso culinario más famoso son las galettes bretonas (crepes de trigo sarraceno) y la pasta soba japonesa. En Argentina se usa en la cocina naturista e integral como alternativa nutritiva a las harinas convencionales.